Hay varios hadices en “Usūl al-Kāfi” y “Basa'ir al-Dirayat” que se refieren a la creación de los Imames puros y su luminoso papel. Algunos de estos hadices sostienen que ellos fueron las primeras criaturas creadas por Dios. Además de otros hadices entre los que se incluye “Al-Zyārat al-Yami'ah”, uno puede inferir que los imames son: los “Nombres de Dios” [Asma' Al-lah], el “Rostro de Dios” [Wayh Al-lah], la “Mano de Dios” [Iad Al-lah] y el “Junto a Dios” [Yanb Al-lah]. ¿Al considerar dichos hadices (especialmente teniendo en cuenta al Maestro de la aseveración de los fieles: “Obtener conocimiento de mí es obtener conocimiento de Dios”) puede concluirse que el verdadero significado de conocer y reunirse con Dios (temas que se repiten en el Corán y en los Hadices) es adquirir conocimiento de los Infalibles? Por favor explique cómo pueden conciliarse estos hadices con los que indican que el conocimiento de Dios debe ser directo.
El papel luminoso de los Imames es el papel de la perfección, el cual es el papel más elevado de la perfección humana. Ser los “Nombres de Dios”, el “Rostro de Dios”, la “Mano de Dios”, el “Lado de Dios” es uno de los grandes misterios de la Unidad Divina, cuya total explicación escapa al ámbito de esta carta.
En resumen, lo que puede decirse (y sólo recurriendo a la terminología filosófica) es que los imames son las manifestaciones perfectas de los Nombres y Atributos Divinos. Los imames están dotados con la Autoridad Universal [Wilāyat al-Cul-liyah] y son los conductos de la Efusión Divina [fayḍ]. Por lo tanto, conocerlos es conocer a Dios, inviolable es su nombre.
Fuente: EL ISLAM Y EL HOMBRE CONTEMPORANEO, (Conjunto de preguntas realizadas a Al-lamah Tabātabā’i); Editorial Elhame Shargh
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