Un Sheij, ¿tiene obligaciones especiales con la comunidad, su familia o consigo mismo?
Por supuesto el cargo de Sheij genera una responsabilidad que obliga a tratar de mantener una conducta digna y buena a los ojos de Dios y de la sociedad. Si uno se equivoca es más grave. Se quiera o no, uno está representando al Islam y a los musulmanes.
¿Qué ocurrió con el pensamiento musulmán que fue brillante en tiempos medievales y progresivamente fue apagándose?
Las sucesivas invasiones mongolas, que lograron arrasar el territorio islámico desde la India hasta el norte de Palestina, cegando decenas de miles de vidas y un acervo cultural irrecuperable, dejó al Oriente musulmán en un estado de indefensión y catástrofe, situación que había comenzado a fines del siglo XI con la llegada de otros poderosos invasores, los cruzados de Occidente que devastaron todo a su paso, desde Constantinopla hasta Jerus
Sheij es una palabra árabe que significa anciano y también se emplea con el significado de jefe o en el contexto religioso, sacerdote.
Ser sheij es ser un religioso, que ha hecho estudios islámicos en un centro teológico y que tiene su correspondiente diploma que avala sus estudios y su conducta que lo habilitan, por ejemplo, para dirigir una mezquita en sus tareas de culto enseñanza y difusión del Islam.
¿Por qué la Ley Constitucionalde la República Islámica considera como religión oficial la de la escuela Ya'farî, seguidores del sexto de los Inmaculados Imames?
No hay duda alguna que desde el punto de vista de la Ley Constitucional de la República Islámica, todas las escuelas islámicas son respetadas, pero en la jurisprudencia religiosa de cada una de ésta (por ejemplo: la Ya'farî, Mâlikî, Shâfî’î, Hanbalî, Hanafî, etc...), en cuanto a las obligaciones personales y sociales no son análogas ni armoniosas, existiendo muchas diferencias entre ellas.